Investigan a constructoras e inmobiliarias por presunto uso de cemento adulterado en la Península de Yucatán
-Denuncian que material importado de baja calidad distribuido desde Progreso podría poner en riesgo la seguridad de viviendas, edificios y obras en la región.
Mérida, Yucatán, 10 de junio de 2026.- Numerosas empresas constructoras e inmobiliarias del país son objeto de investigaciones por parte de autoridades judiciales debido al presunto uso de cemento importado adulterado y de baja calidad, distribuido por cementeras instaladas en el polígono industrial de Progreso, Yucatán, denunció el integrante de la asociación Lucha Maya Peninsular, Ramiro Rodríguez Cruz.
De acuerdo con el activista, la utilización de materiales de construcción de dudosa procedencia representa un grave riesgo para la seguridad de trabajadores, habitantes y ciudadanos en general, debido a la posibilidad de fallas estructurales y colapsos en obras edificadas con estos insumos.
Rodríguez Cruz señaló que entre las empresas señaladas se encuentran Cementos Cruz Azul, con su producto comercializado bajo el nombre Jaguar, así como una compañía vinculada al empresario regiomontano Ricardo Alessio Robles Cerda, quien fue mencionado en las investigaciones internacionales conocidas como Panamá Papers.
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| Ramiro Rodríguez Cruz, de Lucha Maya Peninsular. |
El representante de Lucha Maya Peninsular afirmó que el cemento importado que actualmente se distribuye en la Península de Yucatán presenta cuestionamientos sobre su calidad, situación que podría derivar en accidentes de consecuencias fatales si no se fortalecen los controles de supervisión y verificación de materiales.
Como ejemplo de los riesgos que implica el uso de insumos deficientes, recordó el reciente derrumbe registrado en el Residencial Aqua de Cancún, así como el desplome de la cornisa del restaurante Mocambo, ocurrido el 17 de febrero de 2019 en el puerto de Progreso, accidente que cobró la vida de tres transeúntes.
Asimismo, indicó que las investigaciones buscan identificar a desarrolladoras e inmobiliarias que presuntamente emplean cemento de baja calidad en sus construcciones, con el fin de detectar posibles obras que representen un peligro para la población.
Por su parte, Juan Moo Moo, defensor de trabajadores de la construcción afectados por el denominado cemento egipcio, advirtió en su momento que el empleo de materiales como el conocido comercialmente como “Arabian Cement” incrementa los riesgos estructurales, especialmente porque las condiciones ambientales de la costa yucateca requieren insumos específicos distintos a los utilizados en otras zonas del estado.
“El uso de material de dudosa procedencia pone en riesgo la vida de las personas. Primero, la de los albañiles que tienen contacto directo con el cemento de importación; después, la de quienes habitan los inmuebles construidos con estos materiales; y finalmente, la de los transeúntes que circulan cerca de estas edificaciones”, señaló.
Finalmente, el activista destacó la importancia de que constructoras, desarrolladores y autoridades refuercen los mecanismos de control de calidad para evitar el uso de materiales “patito” y prevenir tragedias que puedan afectar a trabajadores y ciudadanos.




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